José San Martín, presidente de la Comisión de Ética del Colegio de Contadores de Chile: «Es fundamental que tomemos conciencia de nuestro actuar ético»


30 de septiembre de 2019

¿Cuál es el objetivo de la Comisión de Ética?

Nace para cumplir con la misión del Colegio: que los colegiados estén comprometidos con la Ética y la excelencia en su ejercicio profesional. Nuestro trabajo tiene un gran impacto en la sociedad, a nivel público y privado. Ahora no solo se requiere que entreguemos números, sino que se nos está pidiendo nuestra opinión en orden a reconocer si la institución en la que nos desempeñamos cumple o no con estándares de excelencia. Entonces, el trabajo de la Comisión de Ética consiste en realizar constantemente estudios sobre la Ética, lo que nos obliga a estar atento a un mundo siempre cambiante.

Nuestro colegio cuenta con un Código de Ética, el que establece responsabilidades y conductas que los profesionales deben cumplir en  sus respectivas áreas. También el Colegio de Contadores ha hecho suyo el Código de Ética de la Federación Internacional de Contadores, IFAC, el cual deben seguir todos los profesionales contables alrededor del mundo.  IFAC nos obliga a difundir su código, es decir, nuestra comisión se dedica a concientizar sobre la ética como pilar fundamental del ejercicio profesional.

¿Cuáles son las líneas de acción de la comisión?

Actualmente, tenemos varias líneas de acción. Una es la difusión, la que hemos desarrollado yendo a universidades, institutos y liceos comerciales, celebrando charlas sobre ética. La ética implica privilegiar a la sociedad en su conjunto por sobre lo particular.

Estamos, además, muy atentos a los sucesos que puedan ocurrir en términos del comportamiento ético de nuestros dirigentes y colegiados. Es nuestra labor entregar una voz de alerta al respecto.

¿Esto implica que la Comisión de Ética recibe denuncias sobre faltas deontológicas?

Como comisión nos corresponde el estudio y difusión de la Ética y el estar atento a tal o cual situación. Sin embargo, no recibimos denuncias; para esto están los tribunales de disciplina regionales y, en último término, el Tribunal de Honor.

Nos preocupa fundamentalmente que los dirigentes no incurran en malas prácticas, tanto en su gestión gremial como profesional.

Coexistiendo dos códigos de Ética, ¿cómo se compatibiliza la aplicación de uno o del otro?

El código de IFAC es un complemento del que posee el Colegio de Contadores de Chile. Es decir, para aquellas situaciones que no están reguladas por nuestro código, acudimos al código de IFAC para dilucidarlas. Ambos códigos son bastante similares, aunque el nuestro es más condensando. En el futuro es probable que la IFAC nos exija aplicar solo el código internacional. Sin embargo, mientras tanto aplicamos el nuestro porque tiene mayor pertinencia para el contexto nacional.

¿Cuáles son las próximas actividades que desarrollará la comisión?

En estos momentos estamos involucrados en un programa de desarrollo que apunta haca dos líneas. Primero, invitamos a distintos académicos a que asistan a nuestras reuniones y expongan sobre un tema en que esté involucrada la ética profesional. Posteriormente, hacemos un resumen de la exposición el cual es difundido.

Además, estamos desarrollado un reglamento de conducta para dirigentes. Es un complemento del código en términos de regular ciertas acciones que pueden o no llevarse a cabo, por ejemplo, en medio de una asamblea. Está en proceso de aprobación.

Por último estamos insistiendo en que en cada consejo regional, provincial y local haya un encargado de Ética. Esto, en orden a que en cada charla o seminario que se realice en alguna de las sedes exista una persona que pueda presentar algunos de los informes que hemos ido produciendo. Esta nominación nos permitirá ir monitoreando el impacto de las acciones de difusión que hemos planificado. Es fundamental que tomemos conciencia de nuestro actuar ético.

¿Cuándo partió la comisión?

Partimos en el 2015, sesionando de forma mensual. En el transcurso del mes, cada uno de los miembros trabaja en una serie de tareas encomendadas.